El extraordinario caso del portátil “borracho”

En alguna ocasión he hecho una cosa “normal” para cualquier aficionado a la informática, pero a mis pringuers[1] les ha parecido poco menos que un milagro. Como aquella vez que salvé a mi portátil de un desagradable episodio de pérdida de datos (y posible formateo y reinstalación del sistema).

No hace mucho, a mi Acer Aspire 5720Z con Windows Vista de serie le dio por soltar pantallazos azules y a reiniciarse como la cosa más natural del mundo. La gracia de esto es que yo el portátil lo uso sobre todo en el trabajo y, aunque tenía copia de todos los archivos importantes, no me servían de mucho si no podía trabajar con ellos. En fin, que la cosa no pintaba nada de bien.Testigo de este drama fue mi compañera de mesa, que no tiene problemas con los ordenadores por la sencilla razón de que, como no le gustan, los usa poco.

Reinicio. Pantallazo. Volcado de memoria. Reinicio. Pantallazo. Surtido de imprecaciones y vocabulario soez mientras el sistema se reinicia. A punto estuve de mandarlo todo a tomar por do la espalda pierde el su casto nombre, pero me acordé de que tenía en casa mis CDs con distribuciones Linux live que me podían evitar el disgusto. Así que fui a por mi Puppy Linux 4.1  y un pendrive de 4GB, por si tenía que salvar alguna cosilla. Vuelvo, meto el CD en el lector y reinicio. Se carga Puppy correctamente, veo todas las particiones del disco duro, puedo acceder a ellas y recuperar los datos sin complicación alguna… Vamos, que no había sido una avería gorda. Al menos podía seguir trabajando con mis ficheros desde Puppy y guardarlos en el pendrive.

Estuve tirando así un rato, hasta que me dio por buscar dónde podía estar el problema. Y lo ví, ahí, delante de mis ojos, riéndose de mí como un condenado. Se trataba del programa Alcohol 120%, que había instalado el día anterior y que ya tenía en otro PC con Windows XP y no me daba problemas, pero que en Vista petó por completo.  Desde Puppy no podía (más bien no sabía) desinstalarlo, pero al menos había identificado al responsable del atropello. Así que reinicio, le doy a “recuperar el sistema” y lo restauro a un punto anterior a la instalación del Alcohol 120%. Mano de santo: Windows se inicia normalmente, sin pantallazos ni historias, y con todos los datos intactos.

“Cómo se nota que entiendes de esto; anda que se te va a resistir nada”, decía mi compañera con cara de admiración. Y yo, por un lado, contenta por haber salvado mi portátil, pero por otro pensando que no había hecho nada digno de mención; es más, la “reparación” me pareció algo chapucera.

De la experiencia saqué que a mi Acer, por la cuenta que le trae, más le vale permanecer abstemio; se ve que el “alcohol” le sienta mal y luego hace cosas raras. Que, una vez más, se confirma que hay que tener copias de seguridad hechas de todo, por si acaso. Y que… ¿se podría haber solucionado el problema de una manera más elegante?

[1] Anglicismo de andar por casa para “pringadores”; los que la pringan a una con sus problemones técnicos.

Lo llego a dejar como estaba y lo mismo me encuentro algo como esto.

Lo llego a dejar como estaba y lo mismo me encuentro algo como esto.

Anuncios

8 comentarios

  1. Alcohol es uno de los programas que instala sus filtros para emular unidades y altera de forma sustancial la configuración de windows. Nero también se ha convertido en un monstruo que se entromete sobre toda la parte multimedia. Otros programas que interfieren con el funcionamiento de windows son los antivirus que cada día detectan menos virus. Así que para que un windows funcione correctamente hay que estudiar detenidamente que programas instalar.

    • Si es que el “alcohol” perjudica el cerebro, aunque sea electrónico. 😉
      Es verdad lo de esa tendencia intrusiva que tienen muchos programas; lo invaden todo y ralentizan el sistema hasta extremos intolerables. Poco a poco me voy haciendo una “lista negra” de algunos, a ver si no tenemos más disgustos.

  2. ¡Jajajaja! ¡Qué buena manera tienes de contar las historias! Me gustó muchísimo, te felicito.

  3. Si, lo de los discos/unidades virtuales que crea es un coñazo, pero lo importante es que dieras con ello.

    Y ahora si me disculpas voy a ir apagando el ordenador que en 4 minutos es la hora del planeta… 🙂

    Dioooos nooooo, y ahora que hago yoooo, jajaja.

    • Ya podría haber sido la hora algo más temprano, porque lo de estar a oscuras, sin ordenador, sin películas y sin lectura… 😉

  4. Buf.
    Yo me puse a instalarle cosillas a un amigo que se acababa de comprar portátil y al instalarle el alcohol me pasó como a ti.
    Pantallazo azul y a paseo.
    No veas la cara que se me quedó.

  5. El caso es que el dichoso programita no me ha dado problemas en otro PC con Windows XP, pero, oye, se ve que el alcohol afecta a la “vista” más de lo que parece. Vamos, que el portátil “iba ciego”. XDDD
    Menos mal que había otras alternativas. Sobre todo desde que le instalé también Kubuntu 8.04, y ahora va que da alegría verlo. 😉

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: